DE COMUNICACIÓN, POWER POINT Y UN MATASUEGRAS.
La ocasión era propicia para aprovechar la mañana escuchando a expertos del tema y a directivos de nuestras empresas de referencia. Oportunidades así no se pueden perder -me dije. El asunto, apasionante: "la digitalización de la empresa". El lugar y el atrezo dignos de la categoría de los convocantes. Así que allí me fui… y permanecí durante 4 horas, escuchando sesudas ponencias de las que cada vez me costaba más tomar notas y extraer conclusiones. La mañana terminó, con la manida justificación del "networking", en un aperitivo, adornado de políticos locales, al que no me quedé porque ni mi cabeza ni mi estómago encontraban para entonces el "driver" necesario para procesar un "pintxo de txistorra".